Después de
haberlo visto
la escasez de un tiempo,
en medio de la
habitación,
con su imagen
de Mago,
sus palabras
me cubrieron
otra vez
-Hijo
sólo tus ojos
podrán verme como soy.-
dijo
y su piel
que era más joven,
recuerdo de la carne,
sonrió.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada